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martes, 6 de octubre de 2009

Media docena de consejos para mejorar sus fotografías otoñales

Ya estamos en otoño, como diría El Corte Inglés, así que se abre ante nuestros ojos y nuestras cámaras una época excelente para hacer fotografías en nuestros viajes, sobre todo si nos acercamos a una naturaleza que, a poco que tengamos suerte o sepamos elegir el destino, nos ofrece una variedad de colores y tonos que prácticamente no se repite en ninguna otra época del año.

Foto del usuario de Flickr Lutz-R. Frank

Y todavía será mejor si tienen en cuenta algunas pequeñas ideas que, como suele ocurrir con el tema este de la fotografía, pueden ayudarles a pulir detalles en sus imágenes y lograr, con un pequeño esfuerzo, una mejora significativa de la calidad final de sus imágenes.

Echando un vistazo por internet he encontrado bastantes artículos al respecto escritos por gente con más conocimiento que su humilde servidor, que suelen coincidir en una serie de consejos o ideas que también me han sido de provecho en mi experiencia personal, así que paso a contarles una selección de los más interesantes:

1. Procure fotografiar en las “horas de oro”
Este es el típico consejo que prácticamente puede aplicarse a cualquier modalidad fotográfica, pero en otoño, cuando el protagonista de la foto es y debe ser el color es todavía más importante ya que la cálida luz de amaneceres y atardeceres es la mejor para obtener todo el partido los intensos tonos de las hojas en otoño.

Foto del usuario de Flickr James Jordan

2. Dispare subexponiendo ligeramente la imagen
No sólo será lo mejor para evitar sorpresas negativas provocadas por ese rayo de sol que se le cuela entre las hojas y le estropea la medición de su cámara, además, normalmente mejorarán los colores que será algo más profundos y saturados.

3. Aproveche los días nublados
Aunque tendemos a despreciarlos porque nos gustan más los días soleados, un día de otoño con nubes puede ser idóneo para sacar fotografías con colores muy intensos y con un ambiente que será muy difícil darle bajo el sol.

4. Busque contrastes
Combinar diferentes tonos de color hará que sus fotos sean más interesantes y se aprecie le dará también motivos que quizá valga más la pena fotografiar que simplemente masas de hojas informes, que también pueden estar bien, pero que no pueden ser lo único.

Estos contrastes no tienen que ser sólo de colores, también se pueden conseguir entre distintos materiales y texturas: las hojas, agua, el azul del cielo, un tronco…

Foto del usuario de Flickr Brian Hathcock

5. Aumente la saturación
Al procesar la imagen con un programa como PhotoShop (o incluso con otros más sencillos) es muy sencillo aumentar la saturación de la imagen y obtener esos colores profundos e intensos que tantas veces ha envidiado en las imágenes de los profesionales.

6. Evite disparar con el sol de frente
Hacer una fotografía frente a la luz directa del sol, sobre todo fuera de las “horas de oro” de las que hemos hablado más arriba, significa que obtendremos colores muy planos y, probablemente, un efecto de lensflare que todavía los apagará más, dispare con el sol siempre a su espalda y, si no puede, procure proteger el objetivo de su cámara de su influencia directa.

FUENTES
Las principales fuentes para este post han sido:
Autumn (Fall) Photography - Capturing Colours
12 Fantastic Fall Photo Tips — Our Extra-Crunchy Guide to Leaf Peeping
13 Estupendos Consejos para Hacer Fotografías en Otoño
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martes, 22 de septiembre de 2009

Cinco consejos para tomar fotografías de personas en nuestros viajes

Todos los fotógrafos y todas las guías de fotografía viajera suelen coincidir en que las personas, los “indígenas” si me permiten la expresión, son uno de los motivos más interesantes en la fotografía viajera. Pero, ¿se pueden tomar fotos de la gente a nuestro alrededor sin más?

kom_ombo6

En muchas ocasiones sí, pero no siempre y, además, es bueno seguir ciertos métodos así que vamos a ver unas cuantas ideas o consejos que pueden ayudarles a hacer esto sin buscarse problemas:

1. ¿Es legal? Mejor dicho: ¿qué es legal?
Normalmente sacar fotografías de personas en la calle es legal, ya que si se está en un espacio público no se puede esperar tener privacidad. No lo es, por ejemplo, si se trata de personas que, aun al alcance de nuestra cámara, se encuentren en un espacio privado.

Tengan en cuenta también que hay países en los que las normas de seguridad hacen, por ejemplo, que esté prohibido sacar fotografías de policías o soldados.

2. ¿Qué papel tiene el sujeto en la foto? Pida permiso si es el protagonista
En cualquier caso, es obvio que no es lo mismo hacer una foto de una catedral ante la que pasa alguien que simplemente será un elemento más en la composición, que un primer plano de una persona.

Si su ocasional modelo tiene un papel protagonista debe pedirle permiso, no se preocupes: si lo hace de una forma amable y educada lo más probable es que no haya ningún problema. Y todavía es más importante pedir permiso a los padres (caso de estar cerca, claro) si nuestro modelo es un niño.

3. Tenga algo de dinero suelto preparado
Hay personas que están en la calle para ser fotografiados (entre otras cosas), pero que esperan obtener de ello una cierta recompensa económica. Ejemplo de ello son los artistas callejeros, desde los “gladiadores” a la entrada del Coliseo hasta las insufribles “estatuas humanas” cada vez más abundantes en Madrid.

unionsquare


No tendrán ningún problema en que les saquen una foto, pero hay un pacto no escrito (y que muy probablemente ellos tampoco explicitarán antes de la toma) por el que tras la fotografía (o incluso antes) tendrá que darles una pequeña propina y lo más recomendable es hacerlo.

Del mismo modo, en algunos países como Egipto ese pacto no escrito se extiende a prácticamente toda la población, así que aunque usted pida permiso y se lo den no se extrañe si luego quieren dinero.

4. Respete los noes y las prohibiciones
Es hora de asumirlo: esa foto no le iba hacer ganar un World Press Photo ni saldrá en la portada del Times suponiendo unos ingresos de miles de euros, así que no pasa nada si le dicen que no, simplemente dese la vuelta y siga disfrutando de su viaje y de hacer fotos.

Y si está usted en un lugar en el que a la gente no le gusta que le hagan fotografías respete su deseo. Por ejemplo, para los amish en Estados Unidos es realmente un problema que usted les apunte con su cámara así que no creo que valga la pena hacerles pasar un mal rato para luego enseñar el “trofeo” a sus amigos. Y esto puede plantearse e igualmente debe respetarse en determinados lugares donde esté prohibido hacerlas.

Ser respetuoso siempre hará mejor su viaje.

5. ¿Y que hay de las fotos robadas?
Personalmente, creo que se pueden “robar” algunas fotos (sacarlas sin que su protagonista se de cuenta) y no pasa nada, pero en este caso también deben evaluarse las condiciones en las que sacamos la fotografía, el uso que le vamos a dar y cómo queda nuestro involuntario modelo en ellas, es decir, no creo que pase nada si usted roba una foto de alguien en un mercado, pero la cosa cambia (siento lo burdo del ejemplo) si se trata de un mujer en una postura descuidada y con un toque sexy.

Y la cosa también cambia si es para “uso personal” o si la vamos a colgar de internet o en un blog como este que, al fin y al cabo, está expuesto al público. Además, tenga en cuenta que ser pillado “robando” fotos en un ambiente más o menos hostil también puede acabar resultando problemático.

Por último, un buen consejo para “robar” esas fotos pero no hacerlo de una forma agresiva es dejar que la gente entre en sus encuadres en lugar de ir a buscarlos, es decir, si está en el sitio adecuado puede elegir la imagen que le interesa reflejar y esperar a que un sujeto adecuado pase por allí, al fin y al cabo, será él quién habrá tomado la decisión de cruzarse en su fotografía.

PD.: Tomo algunas ideas (y la idea genérica del artículo) de este post de Gadling, aunque amplio con mi experiencia personal y mis reflexiones.
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lunes, 24 de agosto de 2009

Cuando viajar y fotografiar es un asunto de pareja

Estoy preparando un viaje con unos amigos (ya les contaré más detalles cuando llegue el momento) y ayer mismo uno de ellos me avisaba de que mi afición por la fotografía me podía costar tener que dar alguna carrera “si te paras media hora a hacer una foto”.

La verdad es que ir acompañado de un fotógrafo aficionado debe ser algo de lo más molesto: ahora me paro aquí, ahora doy la vuelta por allí, me agacho me levanto me subo a un banco, vamos a quedarnos media horita que la luz será mejor… Y las que más lo sufren son nuestras parejas, pacientes seres que han depurado el arte de “esperar un minuto que hago una foto” hasta llevarlo a un grado digno de todo encomio.

No obstante, tampoco conviene abusar más de lo necesario de la paciencia de nadie, así que me han parecido especialmente adecuados (y divertidos), los consejos que he encontrado en Backfocus
(no recuerdo cómo, lo siento), un blog sobre fotografía que parece bastante interesante y que desde ahora está en mi RSS.

Los consejos del autor del artículo, Miguel Michán, son estos (no dejéis de leer las explicaciones más detalladas en la fuente original):

- Ve al viaje con los deberes hechos, planifica.
- Aprovecha los amaneceres, tendrás un mínimo de dos horas hasta que tu pareja se despierte y podrás reservarle el atardecer a el/ella.
- No hagas fotos porque sí.
- Hazle fotos a tu pareja.
- Regálale una cámara. (Éste lo ha recomendado una lectora en los comentarios, pero he de decir que a mí no me ha funcionado mucho).
- Estas de vacaciones, que se note, descansa.

Además, de mi propia cosecha añadiría un par más:

- Obtén algún resultado tangible después del viaje: haz ampliaciones, prepara un libro de los que ofrecen todas las webs de revelado, incluso una presentación que colgar de la web o mandar por correo… algo que se pueda “tocar”, que puedas compartir con tu pareja, que él/ella disfruten como propio y que también sirva para recordarles ese estupendo viaje.

- Intenta explicarte: si tu pareja no es aficionada a la fotografía no sólo se aburrirá esperándote sino que, además, no entenderá qué necesidad hay de hacer todas esas gilipuerteces que haces cámara al ristre, si le cuentas que cruzas la calle para que salga tal o cual cosa o que la foto está mucho mejor si haces esto y lo otro, seguirá necesitando paciencia y siendo un santo o una santa, pero quizá se sienta algo más implicada en el tema y, sobre todo, le cueste algo menos ser comprensiva o comprensivo.

Y, sobre todo, que no se nos olvide que, como bien dice Miguel, “el mundo no se va a acabar por que un día dejes la cámara colgada del hombro y te limites a disfrutar del lugar, la compañía y todo lo demás”.
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miércoles, 5 de agosto de 2009

De nuevo en el Oceanográfico, esta vez con niños

Creo que es la primera vez que voy a repetirme en este blog, es decir, que voy a hablar de algo de lo que ya he hablado. El sitio es el Oceanográfico de Valencia y hay un par de razones que me impulsan a traerlo de nuevo a esta página después del artículo que le dediqué en agosto del 2005, y ya hace.



La primera de ellas es que por aquel entonces no tenía una SRL digital que me permitiera sacar fotos con un mínimo de garantías; la segunda que tampoco tenía un conocimiento mínimo de Photoshop para adecentarlas algo; y la tercera que no tenía (qué cantidad de carencias) una maravillosa hija de dos años y medio que le diese otro sentido a la visita.

Por lo demás, he visto con cierta sorpresa que el artículo de entonces se parece mucho al que escribiría ahora, con la única excepción de que habría añadido algunos pequeños consejos para una visita con un niño tan pequeño como mi hija.

Consejos por lo demás que son cuestión de sentido común y que, por supuesto, les ofrezco ahora:

- Organice su visita teniendo en cuenta la limitada capacidad de atención del niño, es decir, hay que prever que si ven todo el Oceanográfico hacia el final ya no podrá escapar del aburrimiento, así que elija lo mejor (los tanques subterráneos, desde mi modesto punto de vista) para iniciar el recorrido.
- Además, no dedique demasiado tiempo a cada zona o lo fatigará muy pronto.

- Centre la atención del pequeño en unas pocas cosas que luego pueda recordar y, en cierto modo, aprender.

- Invierta algo de tiempo en estar pronto en el delfinario y tener un asiento bajo y cercano para el espectáculo de delfines.

- Tenga cuidado, especialmente si visita el lugar en verano, con los cambios de temperatura entre algunas de las zonas a visitar y el exterior.

- Por supuesto, trate de evitar los días (como los fines de semana del verano) en los que es probable que haya mucha gente.
Por lo demás, del resultado de la solución de mis carencias fotográficas pueden ver algo en esta galería (sí, ya sé que todavía hay mucho que mejorar):

Get the flash player here: http://www.adobe.com/flashplayer

O, por supuesto, en el slideshow del set en Flickr.


Y no olviden leer el viejo artículo, que sigue siendo igual de válido que hace cuatro años.
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miércoles, 20 de mayo de 2009

La cuarta Bienal de Praga instaura una sección dedicada

La ya consolidada cita con el arte de vanguardia incorpora, por primera vez, una muestra incomparable de fotografía procedente de Europa Central y EEUU: Prague Biennale Photo 1

Desde el 14 de mayo hasta el 26 de julio, la muestra dirigida por Helena Kontova y Giancarlo Politi enfocará los últimos acontecimientos de la pintura internacional, como el arte checo 20 años después de la caída del muro de Berlín o el novísimo concepto checo ‘White Paper Black Bride’ concebido por la prometedora figura de Edith Jerabkova y el reconocido artista checo Jiri Kovanda.

La sección Expanded Painting, con más de 120 pintores, ofrece este año la mayor convocatoria de jóvenes talentos jamás presentada en una muestra internacional. Como novedad contará con la presencia de pintores insólitos de Alemania, Polonia, Rumania, Italia, China y los “países del Tsunami”, esto es, Indonesia, Filipinas, Malasia, y Singapur.

La oferta cultural este año se amplía con Prague Biennale Photo 1, organizada por el antiguo director del Instituto checo de Fotógrafía de Arte e incuestionable autoridad en la fotografía contemporánea, Vladimir Birgus. En esta primera edición se mostrará una descripción del arte fotográfico de Europa Central y los Estados Unidos.

En total, en esta cita con las vanguardias artísticas habrá más de 230 autores de todo el mundo para una de las exposiciones más excelsas de la República Checa. El catálogo de la bienal estará disponible en inglés, a todo color. La cuarta bienal de Praga, como viene siendo tradición, se podrá visitar en el espacio alternativo Karlin Hall (Thamova 14).

La feria se celebra cada dos años en Praga desde 2003 auspiciada por Giancarlo Politi, director del Trevi Flash Art Museum en Treviso (Italia) y fundador de la revista de arte Flash Art Magazine (una de las publicaciones internacionales más reconocidas en el campo del arte contemporáneo). http://www.praguebiennale.org/

General Tours ofrece un paquete de 4 días/3 noches en Praga con vuelos diarios en abril, mayo y junio, desde 516 € con alojamiento en hotel de 3* ó 609 € en hotel de 4*.Tasas y traslados incluidos. Info en http://www.generaltours.es/ o agencias de viajes.

Oficina Nacional de Turismo de la República Checa - CzechTourism
807 300 565 http://www.czechtourism.com/
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jueves, 14 de mayo de 2009

La fotogenia del Atomium

No se dejen engañar, el Atomium no es demasiado bonito; espectacular quizá, pero tampoco tanto como la Torre Eiffel, por poner un ejemplo (y eso que tiene bastantes años menos, o quizá precisamente por eso, no sé). Sin embargo, no deja de ser una visita interesante que hacer en Bruselas y, sobre todo, tiene una virtud que los que siempre llevamos la cámara colgando en nuestros viajes: es tremendamente fotogénico.

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Como muchos de ustedes sabrán, el Atomium se construyó para la Exposición Universal Celebrada en la capital belga en 1958. Fue un diseño del ingeniero André Waterkeyn y sus nueve bolas de acero interconectadas representan un cristal de hierro ampliado 165 mil millones de veces, o al menos eso es lo que dice la Wikipedia pues, como comprenderán, el día de mi visita no me aprendí la cifra de memoria.

La idea al levantarlo era que durara sólo seis meses, pero el año pasado cumplió medio siglo de vida, aunque para ello tuvo que pasar por una seria restauración de dos años que terminó precisamente en el 2008.

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No es el único edificio famoso que ha nacido para una exposición de este estilo, también ese fue el motivo por el que se levantó la Torre Eiffel que mencionábamos antes, e incluso la Plaza de España en Sevilla tuvo su origen en una Exposición Iberoamericana (nosotros siempre dando una nota folclórica).

Eso sí, ahí se acaban todas las posibles comparaciones entre el monumento de Bruselas y la torre parisina, no sólo porque aquella es tres veces más grande que éste (más de 330 metros de altura frente a 105), sino porque el trabajo de Eiffel y sus subordinados supuso un reto arquitectónico inaudito para la época y requirió desarrollar soluciones de ingeniería que nunca antes se habían intentado. El Atomium, si bien es un diseño original, no significó un avance del mismo tipo.

En su interior

Hoy por hoy el Atomium se dedica a lo típico para lo que “sirven” este tipo de monumentos: peculiares salas de exposiciones y, como mucho, un restaurante. En este caso algunas de las “bolas” nos cuentan lo que supuso la Exposición Universal para la Bélgica de los años 50, con algunos detalles sobre la su organización y unos bonitos carteles de la época.

Otras “bolas” se dedican a exposiciones temporales, de las típicas sin demasiado interés y con un montaje audiovisual para que las visiten los colegios. Aunque la verdad es que tampoco las grandes esferas de 18 metros de diámetro parecen un lugar muy óptimo para el montaje de cualquier exposición.

Por último, la más alta de las plataformas es el típico mirador – restaurante, aunque en este caso las vistas tampoco son nada muy allá: el Atomium está en las afueras de la ciudad y no hay nada muy interesante que ver por allí.

interior

Si que son llamativas las escaleras que unen las diferentes esferas, los tubos que se ven desde el exterior y que me parecieron de lo más estético del conjunto, aunque no sabría explicarles la razón. Quizá fuese ese aire futurista – sesentero de película mala de ciencia ficción, lo cierto es que tienen su gracia.

escalera02

Pero lo mejor, como les decía al principio, es la fotogenia del conjunto: con gran angular, con tele, de una de las esferas a las otras, en las escaleras… Todo parece más interesante a través del visor de la cámara, así que aquellos que cuando vuelven de una ciudad han acumulado unas cuantas decenas de fotos en su cámara seguro que disfrutarán de su visita al Atomium.

Los demás también, no crean, pero por si acaso tampoco eleven mucho el listón de sus expectativas.

Y si alguien quiere más...
Página oficial del Atomium
El Atomium en la Wikipedia
Galería de mis fotos del Atomium
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domingo, 10 de mayo de 2009

¿Cuál es la ciudad más fotografiada del mundo?

Con una diferencia de un par de días encuentro dos estudios que tratan de dilucidar cuál es la ciudad más fotografiada del mundo. Curiosamente, los dos se basan en lo mismo (un análisis de fotografías subidas a Flickr) pero llegan a distintas conclusiones.

Así, según la revista Life la ganadora de la “competición” es Londres, mientras que la segunda es Nueva York y la tercera París; mientras, en un estudio realizado por unos profesores de la Cornell University, en Estados Unidos, las dos primeras intercambiarían sus posiciones, siendo la primera la Gran Manzana, la segunda la capital británica y el tercer puesto para San Francisco.

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La verdad es que el segundo estudio, que he encontrado a través de Alt1040, parece muy serio (no se pierdan el impresionante pdf con el que se presenta) y tiendo a creer más en él (bueno, y también por mi vocación de new yorker que los lectores de este blog ya conocen) aunque tiene algunas paradojas.

Así, también se incluyen los monumentos o lugares más fotografiados de cada ciudad y una clasificación de los siete primeros de todo el mundo. Curiosamente, y a pesar de que según este estudio Nueva York es la ciudad más fotografiada, ninguna de sus grandes estrellas turísticas está entre las cinco de las que más imágenes se sacan en el mundo, y hay que esperar al séptimo lugar para encontrar al Empire State Building.

ESBview

La lista completa según Life es esta:

1. Londres
2. Nueva York
3. París
4. San Francisco
5. Chicago
6. Tokio
7. Seattle
8. Berlín
9. Barcelona
10. Toronto

Mientras que la de la universidad americana queda así:

1. Nueva York
2. Londres
3. San Francisco
4. París
5. Los Ángeles
6. Chicago
7. Washington
8. Seattle
9. Roma
10. Ámsterdam

Como verán, en las dos hay grandes ausencias y presencias un tanto sorprendentes, supongo que partir del estudio de Flickr es un método que plantea ciertas carencias y ciertos sesgos.

Barcelona y Madrid, lo más fotografiado de aquí

En cuanto a las ciudades españolas, tienen distinta suerte según a qué clasificación atendamos, así en la de Life Barcelona llega al noveno puesto y Madrid no aparece (sólo se cuentan las 10 primeras); los profesores de la Cornell University bajan a la ciudad condal a la 12º posición y colocan a la capital como la 20ª.

Además, en Barcelona los lugares más fotografiados son: la Sagrada Familia, el Parque Güell, el mercado de la Boquería, la Catedral, la Casa Milà, y la Casa Batlló. Como pueden ver el protagonismo de Gaudí es abrumador.

En Madrid, por su parte, lo que más instantáneas genera es la Plaza Mayor, seguida de la Puerta del Sol, Cibeles, la Catedral (que ya son ganas de fotografiar cosas feas), la plaza de Callao, el edificio Metrópolis (en la esquina de Alcalá y Gran Vía), y el Parque del Retiro. En este caso mis dos sorpresas han sido lo de la catedral y lo del Metrópolis, aunque desde luego es una de las esquinas más bellas de la capital:

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miércoles, 11 de marzo de 2009

¡¡Yo quiero uno de esos!!

Doble descubrimiento ayer tarde en Xataka Foto: por un lado un objetivo ojo de pez con un precio bastante razonable y que, al parecer, tiene ya una legión de seguidores en medio mundo, el Peleng 8mm f3.5 Fisheye; por el otro, que va a ser comercializado en España.

Una de las primeras anotaciones de la nueva etapa de este blog (vaya, ahora compruebo que era LA primera), hace ya casi un año, era la recomendación de incluir en nuestro equipo fotográfico un gran angular bastante amplio, alrededor de los 12 mm. de distancia focal. El ojo de pez no es un gran angular extremo (o mejor dicho, es tan extremo que pasa a ser otra cosa) pero algunas de las cosas que decíamos entonces son también válidas en este caso.

Eso sí, la óptica del ojo de pez es tan evidente, se hace tan presente en la imagen que prácticamente la domina y se hace el motivo principal de la fotografía; así que, si no queremos convertirnos en "el pesao del ojo de pez", el uso razonable que podremos hacer de él es bastante más moderado que el que hacemos de un gran angular. Hay que tener cuidado porque la óptica es tan espectacular que nos puede parecer que cualquier foto es buena y, como se puede ver con una simple búsqueda en Flickr, no todas lo son.

Del mismo modo, en la fotografía viajera (que es, aproximadamente, de lo que nos ocupamos en este blog si hablamos de fotos) no creo que sea sencillo encontrar motivos que de verdad se ajusten a las especiales características del ojo de pez, pero como nos demuestra esta imagen del usuario de Flickr Adam Baker, sí es posible si nos esforzamos un poco en hacerlo:



Otro ejemplo interesante, en este caso de otro usuario de Flickr, exothermic:


Más cosas y de nuevo de Xataka Foto, al día siguiente de dar la noticia hacen un análisis bastante completo del objetivo que... todavía me pone los dientes más largos.

PD.1: La imagen del trasto en sí la he tomado de Rugift.com, una web en la que, si alguien está interesado, también lo venden.

PD.2: Y si alguien se anima puede echar un vistazo al manual que ha escrito Bruno Abarca.
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lunes, 15 de diciembre de 2008

Cinco trucos para sacar fotografías desde un avión

Todos hemos vivido ese momento en un vuelo en el que un mar de nubes se extendía hasta el infinito bajo nuestros pies, con una preciosa luz del sol y todos los ingredientes para obtener alguna fotografía espléndida, pero casi siempre (al menos en mi caso) los resultados han sido más bien pobres.

He encontrado un interesante artículo al respecto en en la Digital Photography School y, bueno, no es que con estos consejos nuestras fotografías desde los aviones vayan a cambiar radicalmente de la noche a la mañana, pero seguro que si los leemos y los asimilamos alguna mejora notaremos. Estos son los cinco consejos:

1. Evitar vibraciones y reflejos
Habitualmente tendemos a apoyar la lente de nuestra cámara en el cristal de la ventanilla con la esperanza de eliminar los molestos reflejos y mantener la cámara más firme ante la vibraciones del aparato, pero aunque en lo de los reflejos sí pueda ser útil logramos precisamente transmitir mejor a la cámara esas vibraciones. Lo mejor es colocar nuestra lente a una distancia corta de la ventana y utilizar la mano que nos queda libre para tratar de tapar la luz alrededor del objetivo y evitar en la medida de lo posible los reflejos.

2. Utilizar el enfoque manual
Tener que disparar a través de unos cristales puede hacer que el sistema de enfoque automático de la cámara se confunda, mejor volver al modo manual si su cámara se lo permite.

3. Hacer fotos en el primer tramo del vuelo (y también en el último)
La principal razón es que la menor altura favorece habitualmente tomar imágenes más interesantes. Además, en no pocas ocasiones según avanza el vuelo se produce condensación en la ventanilla, lo que le impedirá sacar buenas fotos si no ha aprovechado el inicio.


4. Aprovechar el balanceo del avión
En muchas ocasiones la perspectiva que podemos tomar desde la estrecha ventanita no es demasiado interesante, pero esto puede cambiar durante las maniobras en las que el avión se balancea y ofrece una perspectiva muy diferente que puede resultar la oportunidad que necesitamos. Como estas maniobras duran poco tiempo hay que estar preparados para que nos se nos pase, así que al menos tenga la cámara a mano.

5. Buscar un punto de interés
Cómo en otros campos de la fotografía (y muy especialmente en el paisaje), en nuestras "fotografías aéreas" momentos que nos deslumbran a simple vista quedarán luego algo mortecinos una vez fotografiados. La razón es que habitualmente las imágenes necesitan un punto de interés, algo que impida que al ver la fotografía en nuestro ordenador tiempo después pensemos "¿a qué cojones le hice yo esta foto?".

La solución es procurar introducir en nuestras composiciones ese elemento que rápidamente capte nuestra mirada: una formación especial de nubes, el ala del avión, otro avión, una montaña que destaque...


PD.1: Vía Digital Photography School.

PD.2: La primera imagen es de la propia DPS, la segunda la he encontrado en el interesantísimo blog de un aventurero, Up in Alaska.
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domingo, 23 de noviembre de 2008

Once (+1) trucos infalibles para la fotografía de paisajes

Los paisajes son uno de los motivos clásicos de la fotografía y uno de los retos a los que con más asiduidad nos enfrentamos como fotógrafos viajeros, raro es el viaje en el que no tenemos la oportunidad de hacer una buena fotografía viajera y, por tanto, transmitirles estas once ideas que he encontrado en la Digital Photography School me parece particularmente interesantes. Además, añado una última de cosecha propia. Empecemos:



1. Aumente al máximo la profundidad de campo
Es una apuesta segura en la fotografía de paisajes: cierre el diafragma de su cámara tanto como le sea posible y consiga una gran profundidad de campo. También debe considerar la opción de usar objetivos que favorezcan esta posibilidad como los grandes angulares.

2. Utilice un trípode
Usar un trípode le servirá para poder prolongar el tiempo de obturación sin problemas (y así poder cerrar el diafragma y seguir el truco 1) y también para cuidar al máximo la composición.

3. Busque un punto de atención
Casi todas las fotografías necesitan uno y las paisajísticas también, además en este caso es más fácil que, ante un paisaje impactante, nos dejemos llevar por la belleza del lugar y se nos olvide este "detalle".

4. Preste atención al primer plano
Introducir elementos de interés en el primer plano dará profundidad a sus imágenes y las dotará de una personalidad diferente. Además, lo más probable es que le ayuden a mejorar la composición.

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5. Tenga un ojo puesto en el cielo
O incluso los dos, puesto que un buen cielo con nubes o en un atardecer puede ser un elemento protagonista en una buena fotografía de paisajes. En este caso considere muy detenidamente la exposición e incluso evalue la posibilidad de dejar todo lo que esté por debajo de la línea del horizonte reducido a un mero "skyline".

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6. Capture el movimiento
¿Movimiento en un paisaje? Sí, los paisajes están llenos de movimiento: el agua, el viento y otros elementos pueden dotar a su imagen de una dinámica que le ayudará a sorprender.

7. Introduzca líneas que introduzcan
Las líneas que se desplacen hacia el fondo de la imagen son otra buena herramienta para dar profundidad a su fotografía y para guiar los ojos de los que las contemplen, si tiene la oportunidad no deje de utilizarlas.

volcanycamino


8. Trabaje con la meteorología

Las distintas condiciones meteorológicas pueden darle al mismo paisaje apariencias realmente diferentes, así que trate de aprovechar las mejores si tiene la oportunidad e incluso de trabajar las distintas posibilidades en un mismo lugar.

9. Aproveche las "horas doradas"
La luz alrededor de la salida y la puesta del sol es la mejor para prácticamente cualquier tipo de fotografía, pero esta norma es todavía es más cierta, si cabe, en el caso de la fotografía de paisajes: la luz dorada que resalta los colores, las sobras alargadas que dan profundidad... ¡Vale la pena madrugar!

10. Cuidado con el horizonte
Preste atención a dos elementos clave respecto de la línea del horizonte: que no "caiga" hacia ninguno de los dos lados de la imagen y que no esté situada en el centro (vean más sobre la regla de los tercios en este artículo).

11. Cambie su punto de vista
Aunque cada día y cada hora del día el mismo paisaje es diferente no deje de investigar nuevas posibilidades para sus fotografías, muchas veces será mejor que su imagen tenga un aspecto menos de "puzzle", si me premiten la expresión, y resulte más original.

+ 1. Introduzca elementos que ayuden a "medir" el paisaje

Una casa, una valla, algunas personas... Puenden ser elementos que destruyan lo idílico de un paisaje, pero también pueden ayudar a quién observe su fotografía a percatarse de su grandiosidad, así que evalúe usarlos si tiene la posibilidad.

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lunes, 20 de octubre de 2008

Concurso de fotografía turística de Taranna

El club de viajes Tarannà ha lanzado la 15ª edición de su concurso de fotografía viajera, un certamen para aficionados pero ya con una importante tradición (14 ediciones nada más y nada menos) y que reparte premios bastante apetecibles: los ganadores de las distintas categorías recibirán, además de un premio en metálico, un viaje de una semana a Costa Rica.

Las diferentes categorías son África, Asia, América y Europa / Oceanía; además hay otros premios especiales (sólo en metálico) a la mejor fotografía realizada en una de las expediciones que organiza la propia Taranna, a la foto de trekking, a la imagen solidaria, a la foto temática sobre Brasil, a la imagen de arquitectura, un premio de la Federación Catalana de Fotografía y dos otorgados por jurados populares: a la foto más popular y al título más orginal.

Las bases del concurso están en la página web de Taranna y los originales deben mandarse antes del 22 de diciembre.
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jueves, 11 de septiembre de 2008

Cuando hay que saber guardar nuestra cámara

El consejo fotográfico que quiero darles hoy es un tanto paradójico, porque lo que quiero pedirles o recomendarles es, precisamente, que no hagan fotografías.

Me explico: si hay un denominador común de todos los destinos turísticos que he visitado es que hay algunos lugares o algunas cosas de las que no es posible hacer fotos. Y no se puede en primer y obvio lugar porque está prohibido, y eso debería bastarnos como turistas educados y respetuosos que somos, pero sobre todo porque las fotografías, y muy especialmente los flashes que son necesarios para obtenerlas, pueden perjudicar a aquello que estamos intentando retratar como obras de arte, algunos monumentos, cuadros, estatuas...

Pero a pesar de las prohibiciones y de los guardias de seguridad o vigilantes que en muchas ocasiones intentan evitarlo, seguro que todos han visto, como yo, las miriadas de flashes en los más variados e inapropiados lugares.

Recuerdo que en Egipto esto era especialmente sangrante: ante la pasivididad de los muchísimos vigilantes, tan abundantes como poco inclinados a cualquier cosa que requiriese un esfuerzo y que no reportase un beneficio económico inmediato, lo turistas martilleaban con sus flashes cualquier cosa que se pusiese en su camino, desde las pinturas de un templo de 3.000 años hasta cualquier pieza de museo; incluso fui testigo, aunque les parezca increíble de como un tipo le hacía un retrato a la máscara de Tutankamon con el flash a toda pastilla y a menos de medio metro de distancia. Mientras, un cansino vigilante repetía unos poco metros más allá "no photo, no photo", más como si fuera una salmodia budista que realmente preocupado de lo que decíao de hacerse obedecer.

Lo más llamativo del tema, desde mi modesto punto de vista, es que de todos estos lugares, objetos o piezas de arte podemos obtener postales o imágenes por precios ridículos en el lugar en el que están expuestas, o encontrarlas por internet, normalmente con una calidad muy superior a la que nosotros vamos a alcanzar con nuestro horroroso flash directo.

Así que les animo a ser respetuosos, en primer lugar con las propias obras de arte, en segundo con los propietarios legítimos de cada una de ellas cuyo patrimonio no tenemos derecho a destruir, y en tercero pero no menos importante, con las generaciones futuras que tienen derecho a disfrutar de ese monumento, esa estatua o ese cuadro en, al menos, el mismo estado de conservación que le ha permitido a usted disfrutar de esa belleza.

PD.: La foto la he tomado de esta página web, gracias a su autor.
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domingo, 7 de septiembre de 2008

Personajes de mis viajes: el barbero de Haría

Haría es un pequeño pueblo en el norte de Lanzarote, en el interior de la isla, en un valle que es conocido como "el de las mil palmeras" por la obvia presencia de muchos de estos árboles, que lo convierten en un pequeño e insular Elche con acento canario.

Haría no es espectacular, no es uno de esos paisajes que nos impresionan y estremecen como la no tan lejana Timanfaya, pero sí tiene algo de la belleza de esos lugares en los que la naturaleza y el hombre conviven con una armonía especial.

El pueblo tiene un casco urbano algo disperso de casas bajas encaladas y con puertas y ventanas de madera pintada en verde. En el centro, su plaza es algo peculiar, ya que más que una plaza es como una ancha calle peatonal en la que han plantado una pequeña iglesia de un estilo un tanto indefinible y que parece relativamente reciente. Lo mejor de la plaza son los tremendos árboles de casi cien años que le dan una sombra tan densa como fresca en la que los jubilados pasan las horas y los días.

Justo cuando dejaba la plaza un hombre me llamaba con gestos y aspavientos varios desde la puerta de una casona vieja, una puerta que se partía por la mitad y le permitía apoyarse de forma que desde allí oteaba con total comodidad el pasar de la gente por ese punto, uno de los más concurridos del pueblo.

Atendiendo a la apremiante llamada entré en la casona descubriendo que se trataba de un edificio bastante peculiar: su interior era una única habitación rectangular, no demasiado grande pero muy alta pues llegaba al techo, sustentado por unas vigas de madera de aspecto no demasiado nuevo. Más o menos en el centro de la destartalada estancia un sillón de peluquería de los de antes, rodeado todavía de los pelos del último corte, y con un espejo viejo enfrente.

Y en el centro nuestro personaje, indicándome, de nuevo por medio de gestos, las copas que había en varios lugares de la habitación y los recortes de periódico en los que se le ve, mucho más joven, practicando la lucha canaria. Le pregunto su nombre y entonces dice, de nuevo por gestos, que es sordomudo, momento en el que lo único que puedo pensar es "vaya situación". No me siento capaz de desarrollar una conversación, pero se me ocurre pedirle permiso a mi anfitrión para sacarle una foto a lo que éste accede visiblemente encantado, se coloca junto al sillón posando como un auténtico profesional y, tratando de captar en mi encuadre lo más que pueda de la barbería, le saco esta foto:

barbero

Cuando se la enseñé le gustó bastante y a mí también me gustó, sobre todo cuando más tarde la vi en el ordenador a un tamaño mayor. Tengo pendiente mandarle una copia para que la cuelgue de la pared, como otro de sus trofeos.

Después de la foto le di las gracias con un cálido apretón de manos y me marché con la sensación de que había conocido a todo un personaje que, lamentablemente, no podía contarme su historia aunque, al menos, creo que algo de esa historia que yo tampoco sé contarles está en la foto.
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domingo, 31 de agosto de 2008

Cómo enseñar sus fotografías de viajes (y no matar de aburrimiento a nadie en el intento)

Lamentablemente ha llegado el final de agosto y con él llega también el final de la mayoría de las vacaciones, ahora es el momento de mostrar a nuestros amigos las fotos que hemos hecho de esas exóticas playas, esas hermosas ciudades o esos pequeños y encantadores pueblos de montaña.

Pero todos hemos sufrido sesiones aburridísimas de algún amigo que nos ha contado su viaje a cualquier parte en centenares de soporíferas fotos, así que hay que procurar no seguir ese ejemplo y que las sesiones en las que mostramos nuestras vacaciones no sean un peaje que obligamos a pagar a nuestras amistades sino una ocasión de disfrutar de buenas fotos ofrecidas en un formato interesante.

Así, exponer nuestras fotos puede y debe ser considerado un paso más del proceso creativo, si me permiten la cursilería, y por lo tanto hay que prestarle la atención que se merece. Por eso, hoy les ofrecemos una serie de pequeños trucos para que sus sesiones de fotos viajeras mejoren y sus amigos no huyan despavoridos cuando les menciona la posibilidad de un "pase" en su casa.

1. Seleccione a fondo
Este es el principal "mandamiento" en estos menesteres: debe hacer una selección muy estricta de todas sus imágenes, dejando sólo aquellas que realmente valga la pena mostrar y pensando en que no debe prolongar la exposición durante demasiado tiempo. El problema del exceso de fotografías es todavía más agudo con las imágenes digitales: como cada disparo no implica un coste como en el caso de los carretes tiramos más y más fotos, así que en su selección no debe eliminar sólo las imágenes defectuosas, sino que también las que sean muy parecidas, las que se repitan sobre el mismo motivo, aquellas que no sea fácil integrar en una narración coherente...

2. Cuente una historia, ordene
La mejor forma de aburrir a la gente es mostrar una larga serie de fotografías sin orden ni concierto alguno, así debe ordenarlas de forma que cuenten una historia que pueda seguirse. Lo más fácil y que siempre funciona es un orden cronológico, desde el inicio al fin de su viaje, pero también puede hacer "capítulos" según los distintos lugares visitados, las actividades que hayan desarrollado o incluso por días.

3. Adáptese a su público
Piense en los gustos e intereses de aquellos a los que ha de mostrar sus fotos y, en la medida de lo que sea posible, adapte su presentación a ellos: más arte si a sus amigos les interesa, animales para aquellos que les gusten, comida si son glotones...

4. Mezcle monumentos, personas, paisajes...
Sin caer en el desorden del que hablamos en el punto 2 lo mejor es que durante su presentación vayan alternandose distintos tipos de fotografías: paisajes, retratos, monumentos, de forma que resulte más variada y entretenida.

puerto


5. No se conceda demasiado protagonismo
Creo que lo más aburrido del mundo son esas presentaciones en las que lo único que se ve es "nosotros delante de esto, nosotros delante de aquello, nosotros con este, nosotros aquí, nosotros haciendo una cosa y la contraria...". Incluso si ha seguido nuestros consejos para hacerse fotos viajeras es mejor que recuerde que el protagonista de la presentación no es usted, sino el viaje.

6. Piense en su presentación a la hora de hacer las fotos
Si mientras está usted haciendo el viaje tiene en mente que luego quiere mostrar las fotografías eso hará que tenga otra actitud, más alerta y seguro que encontrará imágenes que pueden servirle para esto o aquello en sus presentaciones. Piense que todo es el mismo proceso que se inicia incluso antes del viaje y que acaba cuando muestra sus fotos. Por ejemplo, un cartel puede dar una información valiosa dentro de su presentación.

cartel01


7. Elija un programa y conózcalo en profundidad
Hay multitud de programas que permiten hacer este tipo de presentaciones de una forma más o menos sencilla y rápida, algunos incluso son gratuitos como el Photo Story 3, pero más allá de recomendarles uno u otro mi consejo es que trabajen siempre con el mismo y lo conozcan en profundidad, lo que les permitirá trabajar de forma más eficaz y les ayudará a desarrollar un cierto "estilo personal".

8. No maree, no se complique
Todos esos programas le ofrecen una gran variedad de transiciones entre imágenes que pueden dotar de expresividad e interés a su exposición, pero si las usa con demasiada "alegría" pueden convertir su presentación en algo bastante mareante y en la que las verdaderas protagonistas, las fotos, acaben pasando desapercibidas.

9. Cuidado con la "selección musical"
Puede parecer una tontería pero elegir un fondo musical adecuado es más difícil de lo que parece, procure que se adapte al ritmo que quiere imprimir a su exposición y tampoco es mala idea que tenga alguna relación con las imágenes que está mostrando (poner música propia de los distintos lugares que aparecen en las fotos siempre le dará "sabor" a la exposición), y recuerde que su canción favorita puede ser estupenda, pero no siempre será la más adecuada para servir de fondo a sus fotos.

10. ¡Haga un libro!
Otra forma algo más tradicional de mostrar nuestras fotografías es ponerlas en un álbum, algo que ahora es mucho más fácil y divertido hacer gracias a las aplicaciones que nos permiten crear nuestros propios libros a través de la red y recibirlos cómodamente en casa. Esta opción puede ser menos espectacular que una exposición con música y cuidadas transiciones, pero no necesitará de una pantalla para mostrarlo y, además, tendrá un recuerdo más especial de sus vacaciones.
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miércoles, 27 de agosto de 2008

Mis fotos: Estambul

Cuando una ciudad es durante más de 1.500 años capital de hasta tres imperios algo debe tener y algo le debe quedar. Estambul, Bizancio, Constantinopla... distintos nombres para distintas ciudades que se superponen en un prodigioso montón de historia y belleza.

La capital de Turquía es sin duda una de las ciudades más hermosas e interesantes de Europa, y visitarla es un viaje que nadie dedebría dejar de hacer al menos una vez en su vida. Espero que las fotos reflejen al menos en parte esa belleza y ese interés.



Por cierto, las imágenes son, por primera vez en esta serie, escaneadas desde mis viejas y queridas diapositivas. Y que no se me olvide darle las gracias a Pictobrowser por su útil herramienta.
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domingo, 3 de agosto de 2008

15 consejos (mal contados) para hacer mejores fotos en la playa

No es que sea yo muy playero (¡viva el secano!) pero hasta sujetos de lo menos anfibios como un servidor acabamos pagando el peaje marino alguna vez durante el año y, hay que reconocerlo, la playa puede ser un lugar bastante bueno para sacar alguna de nuestras mejores fotos viajeras del año.

Para ello, y ahora que con la llegada de agosto casi todos nos veremos en el brete, harán bien en seguir algunos principios que, como ya les he comentado en otras ocasiones, pueden servir al menos para que nuestras imágenes se salgan un poco de lo ordinario y mejoren lo suficiente para que no aburramos a los amigos cuando se las enseñemos en septiembre.

Tras un buen rastreo de internet y basándome también en mi experiencia propia les propongo estos 15 consejos mal contados:

1. Busque un foco de interés
La playa es un entorno un tanto engañoso: la belleza del mar, su inmensidad, la luz sobre las olas... todo puede hacernos pensar que cualquier toma refleja eso, pero el resultado serán fotos vacías y un tanto aburridas. Busque focos de interés para sus imágenes, aspectos que ayuden a la mirada a entrar en ellas o puntos que sorprendan; "utilice" a las personas, los reflejos del agua, cualquier cosa que "llene" un poco su fotografía.


2. Elija bien las horas
Este consejo es válido para prácticamente cualquier género fotográfico que abordemos, pero todavía es más necesario en la playa, donde la luz de las horas centrales del día es todavía más dura y, podríamos decir, abrumadora. En definitiva, madrugue o espere a la tarde (lo primero será lo mejor en una playa orientada al este y lo segundo en una al oeste) y aproveche de la luz más cálida y las sombras alargadas, que pueden darle mucho juego a la hora de componer.

3. Atentos al horizonte
Si en cualquier fotografía hay que ser cuidadoso con que el horizonte no caiga hacia un lado todavía debemos ser lo más en el caso de las imágenes marinas, en las que el efecto es todavía más visible y queda aun peor. También será buena idea que tenga en cuenta la regla de los tres tercios.


4. Un mal día puede ser un buen día
Si lo que queremos es hacer buenas fotos debemos plantearnos ir a la playa en aquellos días en los que no iríamos a bañarnos o tomar el sol: los cielos tormentosos y las olas agresivas serán, sin duda, buenos elementos para nuestras imágenes.

5. Use el flash de relleno para los retratos
Excepto en las primeras horas de la mañana y las últimas de la tarde el flash de relleno será prácticamente imprescindible para evitar las duras sombras que la luz de un sol muy vertical provocará en sus fotografías. También puede usarse para lograr efectos interesantes en contraluces como el del ejemplo.


6. Fíjese en los detalles
Quizá unas rocas, el juego del agua con la arena o unos reflejos en el borde del mar sean imágenes interesantes y más "marinas" que las fotos habituales de grupo con las palas en la mano o de toda la familia debajo de la sombrilla.


7. Cuidado con la exposición
El mar y la arena son superficies reflectantes que despiden cantidades importantes de luz y que hacen más difícil el trabajo a los fotómetros de nuestras cámaras. Sean especialmente cuidadosos, comprueben como están siendo los resultados sobre la marcha si pueden y, si su cámara se lo permite, elijan la medición puntual si van a disparar hacia un elemento concreto. El las cámaras con diferentes programas suele haber uno especial para playa no olviden seleccionarlo.

8. ¡Hay que mojarse!
Uno de los mejores lugares de la playa es el espacio en el que el agua y las olas se encuentran, desde allí podrán jugar con interesantes reflejos, disparar hacia la arena y la gente y aprovecharse de interesantes posibilidades compositivas. No lo dude, hay que mojarse los pies, sus fotografías se lo agradecerán.


9. Cambie la perspectiva
La playa es uno de los lugares en los que más fotografías se sacan verano tras verano, así que es muy fácil repetirse y aburrirse. Cambie la perspectiva de sus fotos, fotografíe desde más arriba de lo habitual o desde más abajo y quizá ese "plano picado" resulte ser una foto buena y distinta.


10 a 14. Cuide de su cámara
Aunque no lo parezca la playa es un entorno especialmente agresivo para nuestras cámaras: agua (y salada para más inri), arena, polvo, mucho calor... Así que deberán ser especialmente cuidadosos con su equipo y es recomendable que tengan en cuenta algunos detalles como:

10 - Proteger las lentes con un filtro.
11 - Tener cuidado con las olas si está en el agua (esto parece una obviedad, pero les aseguro que es mejor tenerlo en mente.
12 - Protegerse de la arena y el viento a la hora de cambiar las ópticas si su cámara es una SRL.
13 - Guardar su cámara en un lugar estanco y a salvo de la arena.
14 - Procurar que su equipo no se vea expuesto a un calor excesivo (vamos, que no lo olvide al sol).

Y 15... bueno, ya les dije que estaban mal contados :-).

PD.: Todas las fotos son de un servidor.
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viernes, 1 de agosto de 2008

Un par de concursos de fotografía viajera

Me han llegado durante esta semana dos convocatorias de otros tantos concursos de fotografía de viajes, así que se las transmito por si tienen ustedes buen material almacenado y quieren tentar suerte.

El primero está convocado por El País - Aguilar. Como ustedes sabrán esta editorial publica unas excelentes guías turísticas, de hecho, son las que suelo elegir para mis viajes porque me parece que ofrecen un nivel más que suficiente de información (ya tenemos internet para luego ampliar en lo que sea necesario) y de una forma muy visual (tienen un montón de fotografías y gráficos) y amena.

Se trata, por tanto, de una editorial muy vinculada con el turismo y con las imágenes turísticas así que no es de extrañar que lancen la primera edición de un concurso de fotografía en el que (copio de su web):

Pueden participar en este concurso todas las personas físicas mayores de edad y residentes en España interesadas por el tema de viajes, enviando una foto relativa al mundo del turismo, con un comentario sobre la misma de no más de diez líneas de extensión.

Los premios son la mar de apetitosos: el primero es un viaje de 8 días/7 noches para dos personas a Madeira y Porto Santo; y el segundo el Pack “Momentos Únicos" de Pousadas de Portugal.

El otro concurso está convocado por el consorcio Camino del Cid, una entidad que trata de revitalizar el turismo a través de las rutas que siguió el guerrero medieval por las provincias de Burgos, Soria, Guadalajara, Zaragoza, Teruel, Castellón, Valencia y Alicante. En este caso se pueden presentar hasta tres fotografías que "versarán sobre cualquier aspecto que transmita la riqueza y diversidad del Camino del Cid" y que, por tanto, tienen que estar hechas en las zonas que recorre el camino.

Los premios tampoco están nada mal: 600, 450, 300 y 150 euros para los cuatro ganadores más ocho accésit de otros 100 euros.

Pueden consultar las bases del primero aquí y las del segundo aquí.

PD.: La fotografía es la ganadora de la edición del pasado año del Concurso del Camino del Cid y es obra de Javier Guijarro Tortosa.
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jueves, 3 de julio de 2008

Mis fotos: Jerusalén

Segunda entrega de mis colecciones de fotografías de viajes. Para no repetirme con otra sobre Lanzarote, que es de lo que más material acumulo por varias razones, le ofrezco en esta ocasión un reducido grupo de imágenes sobre Jerusalén, ciudad de la que ya les hablé el otro día (y de la que me temo que seguiré hablando a no mucho tardar).

Creo que hay alguna foto bastante bonita, espero que ustedes piensen lo mismo.



PD.: Por cierto, gracias a Pictobrowser por su útil herramienta.
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lunes, 30 de junio de 2008

Yo estuve allí: 5 consejos (y medio) para hacerse mejores fotos en los viajes

Aunque a mi no me gusta salir en mis fotos viajeras, la realidad es que casi todos los turistas del mundo disfrutan haciéndose fotos junto a los grandes monumentos o paisajes que visitan. Está claro que la intención no es hacer algo muy artístico sino tener un recuerdo con el que podamos estar seguros de que no lo hemos soñado, de que en realidad estuvimos en el Vaticano, el Gran Cañón o la Torre Eiffel.

No obstante, aunque en esos momentos no nos sintamos como reporteros de la Agencia Magnum, sí que podemos tener en cuenta algunos detalles para que esas imágenes también nos resulten más satisfactorias. Así que aquí les dejo cinco truquitos y medio) que espero que les sean de utilidad la próxima vez que quieran inmortalizarse frente a una obra de arte o una maravilla de la naturaleza. Por supuesto, recuerden que esto no es una presentación académica ni estoy tratando de transmitirles normas, se trata sólo de algunas ideas personales.

1. La cámara no le reconoce, así que acérquese a ella.
Uno de los fallos más habituales en este tipo de fotografías es que, al tratar de que esa inmensa catedral entre en nuestra imagen y nosotros limitarnos a posar frente a ella acabamos siendo una irreconocible pulga en una esquina de la foto. Recuerde que lo que usted quiere es SU foto frente a tal o cual monumento, así que no se corte: acérquese a la cámara y ocupe el primer plano.

Por cierto, para hacer esto y que todo se vea bien enfocado le recomiendo que utilice una lente lo más angular posible (o la parte más corta de su zoom) y, si en su cámara se puede hacer, trate de que el disparo se haga con una apertura de diafragma pequeña para así aumentar la profundidad de campo. Aquí y aquí pueden aprender algo mas sobre este concepto, que es uno de los básicos en fotografía.

2. Quizá es demasiado grande pero... ¿y los detalles?
En cierto modo relacionado con el anterior, en muchas ocasiones resultará imposible que todo el monumento o el edificio entre en su encuadre y quede un hueco razonable para usted, en esas ocasiones (y en otras muchas, aunque por otras razones, como ser más original) mi recomendación es que busque un detalle que podrá ser más reducido pequeño pero igualmente significativo del lugar en cuestión.

3. Cuide la luz, use el flash de relleno
Aunque en muchas ocasiones el flash produce resultados muy poco satisfactorios, también hay momentos en los que les será verdaderamente útil, y uno de ellos es en este tipo de fotografías en las que le ayudará a equilibrar la iluminación entre los diferentes puntos de interés de la imagen, es decir, entre usted y ese monumento famoso. Del mismo modo, tenga en cuenta también los consejos habituales para los retratos como, por ejemplo, que el sol no esté fulminando los rostros de los retratados.

4. Busque, sea paciente, esté solo
Otra de las cosas que suele afear muchos de los "posados" viajeros es que aparezcamos en la foto rodeados de otros turistas, especialmente si estos también están posando y, al final, no se sabe bien quién es el protagonista de la instantánea. Para esto, como para casi todas las cosas en fotografía, hay un ingrediente imprescindible: la paciencia. En muchas ocasiones la foto buena necesitará que espere un minuto, o dos o cinco. Hágalo, no tenga prisa, el resultado vale la pena.

Del mismo modo, en muchas ocasiones vale la pena buscar un lugar o un punto de vista distinto: si hay cientos de personas haciéndose fotos desde un sitio determinado puede estar seguro de que todos hemos visto imágenes muy parecidas en un montón de ocasiones, así que no será muy estimulante verla por enésima vez. En conclusión: será mejor que busque otra perspectiva un poco más original, ¿no cree?

5. Cuide su composición
Tenga en cuenta algunos detalles, por ejemplo, no corte a sus modelos por las articulaciones (rodillas, tobillo o cintura); también recuerde probar a hacer la foto en formato vertical, muchas veces nos olvidamos de lo sencillo que es girar la cámara 90 grados, el cambio radical que eso supone en nuestras imágenes y las muchas posibilidades que nos ofrece. Trate también de que la imagen sea algo dinámica y procure evitar el típico posado cuyo resultado es tan poco natural: quizá pueda aprovechar un pequeño descanso o el momento en el que admiramos el monumento o cuando señalamos alguno de sus detalles.

5 y 1/2. ¿Es realmente divertida esa foto divertida?
Ahora viene algo que no sólo es una opinión personal sino que es una opinión muy personal: el primer turista que se hizo una foto "sujetando" la Torre Inclinada de Pisa era un genio, el 50.000.000.000 ya lo es bastante menos, de hecho, lo más probable es que esa fotografía sea algo tópico y aburrido.

Muchas de estas fotos nos las haremos delante de monumentos artísticos que han atravesado azarosos siglos para llegar hasta nosotros, son lo suficientemente bellos para que no sea necesario hacer el indio delante de ellos para que la imagen tenga interés y, además, yo creo que les debemos un cierto respeto: si lo de la Torre Italiana es bobo la foto que vi hacer un día a una turista "sujetando" entre sus dedos el pene del David de Miguel Ángel ya era de juzgado de guardia... En resumen, no haga fotos que nos den verguenza ajena.

Y, por favor, respete el patrimonio de todos, si se le pide que no use el fash frente a alguna obra de arte habrá poderosas razones para ello (sí, ya sé que por una foto no va a pasar nada, pero imagine que cada día disparasen miles de fotos con flash contra su rostro...) asi que no lo haga, por favor, sus hijos y sus nietos (¡y los míos!) tienen el mismo derecho que usted a disfrutar esa obra en perfectas condiciones dentro de unos años.
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viernes, 13 de junio de 2008

Semana fotográfica en Islandia

Hace unos días encontré un par de artículos sobre auroras boreales en dos de los blogs sobre turismo que frecuento (aquí y aquí) y, de forma casi inmediata, vino a mi mente el nombre de Islandia, un país que estoy deseando conocer y en el que siempre he pensado que podría sacar fotos estupendas.

Bien, casi como una respuesta a mis deseos llegó a mi correo del trabajo una nota de prensa que más parecía una invitación: un viaje de una semana al país nórdico organizado para fotógrafos y con el propósito de tomar fotografías.

La verdad es que han sabido ponerme los dientes largos:

(...) podremos gozar de crepúsculos y amaneceres larguísimos que te permitirán hacer fotografías que en otras latitudes serían completamente imposibles. Un paraíso así es para disfrutarlo. Por esto hemos diseñado una escapada en grupo, sólo para fotógrafos, y liderada por un fotógrafo profesional, con total autonomía de movimientos y una agenda pensada únicamente para la fotografía.

Además de su enfoque (nunca mejor dicho) fotográfico viaje incluye algunos "pluses" completamente fuera de lo habitual, como la presencia de un fotógrafo profesional, Juan García Gálvez (no se pierdan su interesante web), que supongo que ejercerá de profesor; y también se dedicará tiempo a "la foto después de la foto", es decir, los necesarios tratamientos en Photoshop o similar que las imágenes digitales requieren.

Lo único que me impide plantearme muy seriamente embarcarme en la aventura es el precio, que ha sido al fin y al cabo lo que ha hecho que todavía no haya visitado Islandia. No es que 1.900 € me parezcan excesivos dadas las muy especiales características del viaje pero, francamente, me viene fatal gastármelos.

En esta página encontrarán más información sobre Islandia.

Y en esta sobre el viaje.
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