Mostrando entradas con la etiqueta turismo extremo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta turismo extremo. Mostrar todas las entradas

domingo, 30 de agosto de 2009

Un viaje a una parte muy oscura de la historia

La historia forma parte de muchos de nuestros viajes, un porcentaje muy alto de los monumentos, edificios y ciudades que visitamos tienen la raíz de su interés en que han llegado a nosotros desde un tiempo ya muy lejano, en que son históricos.

Sin embargo, a pesar de la emoción histórica que podemos sentir en destinos como Roma o Egipto, en muy pocas ocasiones se nos da la oportunidad de realizar un viaje no a un lugar con un pasado que recordar o con bellezas de hace cientos o miles de años, sino a la historia misma.

bunker1

Y esto es, exactamente, lo que nos propone 1984, un “encantador” lugar cerca de la capital de Lituania, Vilnius, en el que podemos viajar a la antigua URSS y sentirnos como un ciudadano del imperio comunista, es decir, como una auténtica mierda, con perdón.

La cosa tiene pinta de ser de lo más realista, y el escenario elegido para desarrollar el “show” parece inmejorable: un bunker antinuclear de la era soviética construido en los años ochenta. Durante dos horas los visitantes son tratados como auténticos ciudadanos de la URSS, es decir: sin libertad, sin derechos, recibiendo órdenes y, tal y cómo nos avisa su propia página web, en caso de desobederlas “se pueden recibir castigos psicológicos y físicos”.

bunker2


Según la web de 1984, el Channel Five de la tv inglesa lo calificó como “la más extraña atracción turística de Europa”. Probablemente lo sea, pero también debe ser una de las más lectivas, más aún: para mucha gente que todavía cree en la bondad de ciertos tipos de totalitarismo debería ser obligatoria.

Viajes para aprender, aunque duela

Y es que soy de los que creen que los viajes son, entre otras muchas cosas, oportunidades excelentes para aprender. Pero muchas de las cosas que es necesario o conveniente saber en esta vida no son agradables, ni tan siquiera bellas o simplemente llamativas: las hay desagradables y terribles, pero esas son, quizá, las que es más necesario aprender.

Por ejemplo, uno de los sitios a los que iré en algún momento de mi vida es a Auschwitz, y no estaría de más poder visitar de una forma similar Kolyma. Eso sí, no estoy seguro de que en ninguno de los dos sitios estuviese dispuesto a una experiencia tan “realista” como la que nos propone 1984, pero tampoco creo que fuese necesaria.
Leer mas...

lunes, 19 de enero de 2009

Madrid - Mongolia en coche... eso sí que es un viaje

Me llega un correo electrónico contándome la impresionante aventura que van emprender el próximo verano Jordi M. Villares y Joaquín Jordán, también conocidos como Altrantran, que es el nombre que han elegido para el equipo que formarán en el Mongol Rally 2009.


¿Y que es el Mongol Rally? Pues una auténtica locura consistente en salir en coche desde Barcelona, París o Londres y llegar a Ulán Bator, a la sazón capital de Mongolia. Nada más y nada menos que 14.000 kilómetros en los que la "cuidada" organización no les prestará ninguna ayuda, como mucho les despedirán en la salida y les recibirán en la llegada... si consiguen llegar, claro.

Pero no se trata de una locura sin más, es una locura con un buen propósito: la principal idea detrás del Mongol Rally es recaudar fondos para ONGs que desarrollan su trabajo en Mongolia, un país pobre que además ha sufrido durante décadas un sistema comunista. Muchos de los participantes donan también el coche en el que realizan el rally a esas organizaciones (aunque yo creo que lo que quieren es no tener que volver por el mismo camino). Por cierto, cualquiera puede colaborar con los chicos de Altrantran y mandarles un donativo a través de su página web.

Algunos aspectos de la "carrera" me han llamado poderosamente la atención, como sus peculiares normas de las que destaco algunas:

1. El GPS está prohibido en algunos paises por lo que para atravesar las temidas carreteras de Asia Central los pilotos sólo podrán orientarse con un mapa y una brújula, apuntando siempre de Oeste a Este.

2. No se permite que los vehículos tengan un motor superior a 1100 cc de potencia, salvo que sean vehiculos con un valor humanitario. Si el vehiculo no cumple con esta regla, se permite participar previo pago de un donativo adicional para las ONG’s beneficiarias.

3. El recorrido del Mongol Rally es totalmente libre. La organización no se encuentra presente en ningún momento de la prueba, a excepción de las salidas en Londres, Barcelona y Milán, y otra vez al final del viaje, en Ulán Bator.

La ruta que han elegido Jordi y Joaquín es, cuanto menos, espectacular: salen de Barcelona y desde allí seguirán por Europa hasta Turquía, cruzarán el Bósforo y luego seguirán por Irán, Turkmenistan, Uzbekistán, Kirguistán, Kazajistán, Rusia y, finalmente, Mongolia. Un viaje muy similar al de la antigua y famosa "ruta de la seda".

Pero no crean que irán solos: en la edición de 2008 unos 50 equipos partieron desde España, este año esperemos que, al menos, se iguale la cifra, aunque por ahora no hay datos.

En fin, que me perdonen pero... ¡que envidia!

Seguiremos informando de tan singular aventura.

PD.: La foto es de la página de Mongol Rally.

Enlaces:
Página web del equipo Altrantran.

Página oficial de Mongol Rally

Página de la Wikipedia sobre Mongolia
Leer mas...

miércoles, 19 de noviembre de 2008

Ideas turísticas peculiares para salir de la crisis

Mientras todas las autoridades turísticas del planeta deben estar devanándose los sesos para atraer más turistas y compensar la caída generalizada del mercado por la crisis, un empresario australiano ha ideado un producto que bastante sencillo que quizá le solucione a él la papeleta: va a poner en marcha algo así como "el mes del desparrame", consistente en que en su complejo turístico sólo podrán entrar adultos y que éstos harán lo que les venga en gana, incluyendo llevar o no ropa.



El "ideólogo" del asunto ha sido el propietario de The White Cockatoo (en la foto), un pequeño resort que ya tiene cierta experiencia en el turismo "alternativo", pues parte del año está centrado en el nudismo. En cuanto a lo del "mes loco", lo ha explicado con cierta elegancia: "Será un centro hedonista donde se podrá hacer cualquier cosa durante un mes. Y no hace falta ser un genio para entender lo que esto significa", particularmente, me ha encantado lo de "centro hedonista".

La medida ha levantado cierta polémica que por un lado es comprensible pero por el otro también resulta un tanto artificial, al fin y al cabo los viajes cuyo objetivo más o menos admitido sea buscar placeres (legales o no tan legales, confesables o no tan confesables) son una constante en el turismo mundial, desde los ingleses que visitan la costa española con la intención de beber hasta poco antes del desmayo hasta los y las turistas que viajan a determinados países en busca de aventuras eróticas fáciles de encontrar, pasando por los que visitan atracciones turísticas como los coffee shop o el Barrio Rojo de Amsterdam.

Personalmente, no veo que deba hacerse una descalificiación moral del asunto (siempre que, como dice la alcaldesa del pueblo, los que participen sean adultos, los actos sean consentidos y no se infrinja ninguna ley) lo que sí es más cuestionable es que sea una forma efectiva de atraer permanentemente un turismo de calidad, que probablemente se vea más alarmado que atraído por una oferta demasiado "intensa".

Pero si al propietario del The White Cockatoo le funciona...

Por cierto, olvidaba decir que he visto la noticia en La Vanguardia.
Leer mas...

domingo, 16 de noviembre de 2008

Ocho grandes montañas a las que usted puede subir

Hay que reconocer que incluso para espíritus no demasiado dados a la aventura y el esfuerzo físico coronar una montaña es un notable placer: la satisfacción del final del camino (aunque en realidad sólo estemos a la mitad), el orgullo de la meta alcanzada, el panorama que se abre ante nuestros ojos...

Y esto hablando de las típicas "montañitas de pueblo" a las que todos hemos subido, así que no quiero imaginar lo que puede ser esa sensación en el pico de alguno de los montes míticos que hay por el mundo y, cuyas cumbres nevadas se nos antojan inalcanzables. Bueno, en la mayor parte de los casos lo son para "simples mortales" como nosotros, pero resulta que hay al menos ocho grandes montañas del mundo a las que cualquier persona con un estado físico razonable (es decir, que no hace falta ser un atleta con grandes conocimientos técnicos) puede subir.



Algunos no son demasiado altos pero son muy famosos y bellos, como el Monte Fuji, otros son los puntos más altos de continentes enteros como el Kilimanjaro o el Elbrus. La lista completa es:

1. Monte Fuji, el pico más alto de Japón con sus 3.776 metros. Una de las montañas más fotografiadas del mundo y quizá una de las más bellas.



2. Monte Whitney, la montaña más alta de los Estados Unidos continentales (excluyendo Alaska), que llega a los 4.421 metros. Parece un objetivo muy difícil pero con una cierta aclimatación no es tan complicado llegar a la cima. Está en California, una tierra que habitualmente no asociamos a la alta montaña.

3. Monte Temple
, en Canadá, que a pesar de no ser de los más altos de la lista ("sólo" 3.543 metros) parece ser que sí requiere un importante esfuerzo físico para llegar a la cima, aunque no hace falta tener conocimientos técnicos de escalada, así que basta con ponerse en forma.

4. El Kilimanjaro, un pedazo de montaña de casi 6.000 metros de alto (5.895) pero con una ascensión relativamente sencilla y que se puede hacer en muchas etapas para ir aclimatándose a la altura, que es el principal problema. Es uno de los grandes atractivos turísticos de Kenia.

5. El Polkade
es para los más atrevidos y los que estén en mejor forma, que así podrán presumir de haber alcanzado la cumbre de una montaña de 5.800 metros en el mismísimo Himalaya (está sólo a 12 kilómetros del Everest). Eso sí, el viaje a Nepal, complicadito.

6. El Citlaltépētl o Pico de Orizaba, de 5.636 metros y en el que tendremos que aprender a usar crampones y a atravesar un glaciar, pero dentro de un rango de dificultad moderada.



7. El Monte Elbrus, que con sus 5.642 metros es el punto más alto de Europa y de Rusia, pero en cuya ascensión nos será de no poca ayuda un teleférico que nos llevará hasta los 3.800 metros de altitud. El resto de la ruta es tan sencilla (aunque a gran altitud) que en 1997 llegaron a la cima en un Land Rover.

8. El Nevado Ojos del Salado es la montaña más alta de esta lista, con nada más y nada menos que 6.891 metros de altura, pero al encontrarse junto al desierto de Atacama, entre Chile y Argentina, la nieve y el hielo no suponen ninguna dificultad ya que sus cumbres sólo están nevadas en invierno. La última parte de la ascensión resulta algo más complicada, pero una vez que hubiésemos llega allí no nos íbamos a rendir, ¿no?

PD.1: No se admiten quejas ni reclamaciones si alguien se parte la crisma intentando subir a alguna de estas montañas :-).

PD.2: La fotografía del Monte Fuji es de la página Mount Fuji Guide; la del Pico de Orizaba es de Wikipedia Commons y la subió el usuario pacomexico.

Vía Matador Trips.

Leer mas...