sábado, 27 de septiembre de 2008

Adiós al Yankee Stadium

Esta semana se ha cerrado definitivamente el viejo Yankee Stadium de Nueva York, uno de los lugares con más tradición de la ciudad y, probablemente, uno de los que más está en la memoria sentimental, si me permiten la cursilada, de miles de neoyorquinos.

Era, además, una de las visitas turísticas típicas de la Gran Manzana: muchos de los que visitaban la ciudad pasaban por el viejo campo del Bronx para ver al menos un partido del equipo de béisbol más famoso del mundo, los New York Yankees. Así que el cambio de sede del equipo y la demolición del viejo campo es algo así como si en Madrid se demoliese el Bernabeu o la Plaza de las Ventas (casi más el primero que la segunda).

Por supuesto, yo también visité el viejo Yankee Stadium cuando estuve en Nueva York: en una "excursión" organizada por la academia en la que estudiaba fuimos a ver un partido de la temporada regular, contra no recuerdo qué equipo. El encuentro en sí me pareció una de las cosas más aburridas que he visto en mi vida, la verdad es que el béisbol no es lo mío, pero sí que me resultó muy interesante todo lo que había a su alrededor, es decir, observar lo que se entiende por un espectáculo deportivo en Estados Unidos y lo diferente que resulta a cómo lo entendemos en Europa o, al menos, en España.

La cosa empezaba ya antes de entrar al recinto y el ritual pasaba por tomarse una cerveza y comer algo de deliciosa comida basura en uno de los muchos y abarrotados chiringuitos (llamarlos restaurantes sería un exceso de generosidad) decorados con una abundante y variada parafernalia de béisbol y en los que los aficionados comentaban como iba la temporada y lo que esperaban para el choque que empezaba en un ratito.

Tras esto se cruzaba la calle y se entraba al estadio, para lo que había que sortear no pocos vendedores que ofrecían poco menos que de todo: comida, gorras, globos, banderas... entre ellos me encontré a un hombre de aspecto bastante peculiar que vendía pins de la bandera americana, según él, para los veteranos. Desde luego él tenía toda la pinta que tienen los veteranos en las películas, así que pensé que en el peor de los casos (si se quedaba él la pasta) no me mentía del todo y me gasté un dólar en un pin que todavía conservo.

Un vez dentro del campo lo primero que me llamó la atención fue el tema del himno: antes de empezar el partido se canta el himno nacional con todo (y cuando digo todo es TODO) el público puesto en pie y los jugadores poco menos que firmes en sus lugares en el campo. Y es que los estadounidenses tienen una relación muy diferente con sus símbolos nacionales: la bandera, el himno, el ejército...

Pero lo más sorprendente para mi fue comprobar como al estadio se iba (y supongo que al nuevo se irá), sobre todo, a comer: bolsas enormes de palomitas, bandejas descomunales de perritos, patatas fritas y cualquier cosa que puedan ustedes imaginarse que sea susceptible de ser consumida en ese entorno. Y no crean que la gente se compraba una cosa o varias de una tacada y punto: los viajes a los puestos bajo la grada o las llamadas a los vendedores eran continuos, una vez que empezaban no dejaban de comer hasta la última carrera.

yankees

Otra cosa que me resultó curiosa fue el juego entre los espectadores y el marcador: como el béisbol es un deporte con más tiempos muertos que momentos de juego la gente se tenía que entretener con algo, así que bailaba, cantaba y hacía el mono para aparecer en la enorme pantalla, en algo que era así como un concurso de popularidad.

El partido se hizo muy largo, tremendamente largo, pero por lo menos acabó bien: los Yankees ganaron por dos carreras a una y volví para casa un poco harto de béisbol y pensando que esa sería la última vez que visitaría ese estadio.

Efectivamente, así ha sido.
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viernes, 26 de septiembre de 2008

La Casa Azul - Valencia

Habitación 1
Es un hotel muy pequeño, apenas cuenta con tres habitaciones y está ubicado frente al Mercat Central de Valencia, España. Las cualidades están en las imágenes que parecen extraidas de un libro de cuentos.

Mercat Central + hotel
Habitación 2
Habitación 3
Una vinería y tres habitaciones de hotel, todo parece un lugar encontado o cinematográfico. Lugar de encuentro para saborear vinos, revisar libros exclusivos de Edit. Franco María Ricci y quedarse en alguna de las rooms. Sitio web www.lacasaazulvinosandrooms.com
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Atlantis - Bahamas

Exterior - panorama
Lounge
Balcón de suite
Se considera muy caro, exótico y lujoso, es el Hotel Atlantis de las Bahamas en el Caribe. Experiencia contemporánea y elegante, las habitaciones tienen vistas únicas, mucho confort y hay indulgencia en el servicio a los pasajeros. Visite el sitio oficial www.atlantis.com

Paradise Island
El lugar facilita una experiencia de ensueño, es como un espacio en el Paraiso Terrenal, también una reedición de la Atlántida y su mito. Atlantis es como la Isla de la Fantasía.
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La Passión - Cartagena

Exterior
Un hotel en una antígua propiedad en el casco histórico de Cartagena, Colombia. El lugar resulta exótico.

Piscina
Es un edificio Colonial del Siglo XIX modificado a Republicano en el XX que llevó dos años de restauración cuidadosa pero en su interior guarda objetos de distintas culturas. Es un concepto muy trabajado hasta el detalle.

Interior
Las ambientaciones crean un clima de inmersión en una experiencia singularmente cautivante. Cartagena brilla por su casco histórico y la estadía en este hotel suma vivencias a su paso por la ciudad colombiana.

Habitación
Visite el sitio web oficial del hotel www.lapassionhotel.com
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jueves, 25 de septiembre de 2008

Edificios que impresionan... y enamoran

Nadie (excepto los estudiantes de arquitectura, supongo) piensa que viaja para ver edificios, pero las construcciones de diferentes tipos suponen una parte importante del atractivo turístico de muchos de nuestros viajes y son también buena parte de nuestros recuerdos. Y no me refiero a los edificios como contenedores (los museos, por ejemplo) sino por sí mismos, ya estemos hablando de templos del pasado o de rascacielos del futuro, desde las Pirámides hasta la Torres Petronas pasando por iglesias, mezquitas, castillos y también, por qué no, museos.

Me pongo a pensar en edificios y uno de los primeros que viene a mi memoria es la impresionante Mezquita Azul de Estambul, cuya belleza y armonía exteriores no preludian la deslumbrante magnificencia de su interior, la amplitud de la enorme sala, la luminosidad, la delicadeza de la decoración. Aun recuerdo el shock que sufrí cuando traspasé el umbral y levanté la mirada.

mezquita azul 1

Una de las razones por las que puede impresionarte un edificio es su tamaño: eso es probablemente en lo primero que piensa uno cuando entra en la Basílica de San Pedro en el Vaticano, la mayor iglesia del mundo y, probablemente, también uno de los mayores templos de cualquier religión. San Pedro no es especialmente bella, hay otras iglesias en Roma que me gustaron más como Il Gesu o San Juan de Letrán, por citar dos; sin embargo lo excepcional de las proporciones de la basílica vaticana hace que irremediablemente nos quedemos sin aliento, más aún si subimos a la tremenda cúpula y disfrutamos desde allí de una de las mejores panorámicas de la Ciudad Eterna.

También el tamaño es una de las claves de la admiración que sentimos por las Pirámides de Giza, pero a ella se une, al menos en mi caso, la especial percepción del tiempo que se tiene ante un monumento que tiene 4.000 años, que era antiguo cuando fue contemplado por César, Marco Antonio y Cleopatra, que era antiquísimo cuando Napoleón pasó por allí con su ejército... Recuerdo que el día que las visité aparcamos el pequeño autobús al pie de la Keops y al bajar la enorme mole de piedra (hay que tener en cuenta que no sólo es alta, sino también grande, una auténtica colina) me dejó poco menos que clavado en el sitio, eran muchas toneladas de piedra y muchos siglos, que también pesan lo suyo.

En otras ocasiones no sólo nos impresiona el edificio en sí, sino también lo que podemos ver desde él. El caso más llamativo al respecto que yo he vivido es, como no, el Empire State Building en Nueva York, que yo esperaba llamativo más que nada por su altura pero que me pareció una preciosa torre con un toque art - decó y neoyorquino maravilloso, pero que además ofrece una vista impresionante de Manhattan, uno de los lugares más especiales del mundo.

ESBview

En España hay muchos edificios que impresionan y enamoran, como ejemplo de ellos podemos hablar de la Catedral de Santiago de Compostela, que además está en una de las plazas más bellas del mundo. Recuerdo una anécdota curiosa relacionada con esta increíble iglesia: en una cumbre internacional que se celebraba en la ciudad gallega (no recuerdo ahora a santo de qué) estaban invitados mandatarios y dirigentes de todo el mundo. Uno de ellos era Mijaíl Gorbachov, un señor que algo había viajado y que vivía en una chozita como el Kremlin. Pues bien, al salir del enorme coche oficial recuerdo el gesto de sorpresa del líder soviético, que contempló la fachada del Obradoiro con un gesto similar al que habría hecho, creo yo, de ver un OVNI en mitad de la plaza con hombrecillos verdes y todo.

Pero no sólo los edificios grandes o altos nos impresionan y nos enamoran, también caemos fascinados ante la encantadora pobreza del prerrománico asturiano, frente a la delicadeza sublime de los palacios y los jardines de la Alhambra, con el maravilloso modernismo de la Casa Batlló de Gaudí o con la belleza barroca de San Carlos de las Cuatro Fuentes, la pequeña iglesia de Roma de la que se decía que cabría en uno de los pilares de San Pedro.

Y es que el tamaño no siempre importa.
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miércoles, 24 de septiembre de 2008

Pagina MUY INTERESANTE

Alex ¡¡ Ese es su nombre , vive en Cuba y su profesión fotógrafo. Me envía su pagina para que todos la podamos conocer.

He estado echándole un vistazo y la verdad que es muy completa. A todos los que quieran viajar por libre pueden encontrar en ella todo lo que necesite.

Esta es la pagina

http://www.mexicuba.com

Dar una vuelta por ella y ya vereis


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lunes, 22 de septiembre de 2008

Casas Particulares

Las casas particulares o familiares son de los alojamientos mas solicitados en Cuba. Como comenzó esto a resurgir ?? Un visitante del blog, el es Cubano, me envía esta pequeña historia del como y el porque del nacimiento de esta actividad.



Este tema es para todos aquellos que quieran buscar información y hacer sus comentarios con respecto a las tan solicitadas y famosas casas particulares de alquiler en Cuba.



Hagamos un poco de historia:



Antes del comienzo del período especial en 1990, con el derribo de la Unión Soviética y los países integrantes del Campo Socialista, por ejemplo: Checoslovaquia, Rumania, Polonia, etc., ya existían algunas casas clandestinas que rentaban sus habitaciones a turistas que supuestamente eran amistades de la familia. El gobierno cubano siempre persiguió este tipo de actividad y aquellas personas que mantenían amistad con personas de otros países eran mal vistas y consideradas como contrarrevolucionarios. El CDR (Comité de Defensa de la Revolución) mantenía una profunda vigilancia a estas personas.



En aquellos tiempos era delito que los ciudadanos cubanos poseyeran dólares americanos, y eran condenados a prisión por tener dicha moneda, por lo que aquellas personas que mantuvieran amistad con extranjeros eran mantenidos bajo la mira, conocí­ personas que fueron detenidas y puestas en prisión por tal delito.



Al auge del alquiler de casas particulares en Cuba surgió al comienzo del período especial. La necesidad de poder subsistir tal crisis conllevó al aumento de este tipo de actividad de forma descontrolada. La prostitución llegó a sus más altos niveles dentro del período revolucionario y las casas de alquiler eran principalmente destinadas al turismo sexual. En aquellos tiempos el turismo en Cuba se disparó, los hoteles estaban llenos de turistas principalmente de hombres, los clientes que más visitaban la isla eran de España, México, Italia, entre otros.



Aún sin ser autorizado por el gobierno, muchas casas rentaban una habitación como lugar de descanso de las prostitutas. Existían habitaciones donde dormían hasta veinte mujeres sobre colchonetas en el piso, algunas pagaban a los propietarios y otras les proponían al dueño tener sexo con varias al mismo tiempo como pago del inmueble. Existieron muchos problemas, enfermedades, maltratos, robos, estafas y el estrés de aquellas familias al temor por sus hijas de que se convirtieran en prostitutas, etc.



El gobierno no podía controlar tal desbordamiento de ilegalidades, la crisis que afrontaba el país conllevó a despenalizar el dólar, se abrieron tiendas en una nueva moneda llamada chavito, con la cual solo podían comprar los extranjeros, lo que trajo consigo otros delitos. Después habilitaron más tiendas donde el pueblo podía comprar sus artículos de primera necesidad ya que con el dólar como tal. Fue una medida inteligente entre otras tantas, pues el país necesitaba adquirir divisa para poder enfrentar la crisis y tratar de salir de la misma con el tiempo. Pero estas aperturas aumentaron la necesidad en la población de conseguir dinero a toda costa para poder satisfacer sus necesidades. La corrupción, la prostitución y los actos delictivos nublaron toda la ciudad.

El gobierno no podía luchar contra tanto; y como dice el refrán: "Si no puedes con el enemigo, Únete".



Una de las medidas fue recoger a todas las prostitutas, les abrieron actas de advertencias y prohibieron que merodearan centros turísticos o por el malecón habanero, se legalizó la renta o alquiler de casas particulares pagando un impuesto por la renta de las mismas.

Esto trajo como consecuencia que muchas personas rentaban su casa completa y otros hasta construyeron dos o tres pisos encima de la misma, recuerdo una casa que le decían el hotelito, la cual fue decomisada. En esa época los propietarios de las casas de alquiler se enriquecieron, detalle que nunca le gustó al gobierno, y con el tiempo fueron tomando medidas para controlar e incluso provocar la cancelación o entrega de la licencia de muchas personas que se dedicaban al negocio.



En la actualidad:



Hoy en día la ley de arrendamiento de la vivienda a turista es muy estricta.

Los propietarios deben de pagar un impuesto fijo mensual muy elevado, aunque no logren rentar todo el mes, más el impuesto anual por sus ingresos. A ellos se les dificulta lograr pagar los impuestos en temporada baja de turismo y tienen que acudir a sus ahorros.

Estos impuestos que resultan abusivos ha traído como consecuencia que muchos de los propietarios no declaren las habitaciones que rentan, para pagar menos y lograr poder tener un respiro, arriesgÁndose a que le puedan cancelar la licencia más la elevada multa que le imponen en divisa, significando la ruina de la familia. Esto ha provocado ventas de casas ilegales, sobornos a los inspectores relacionados con el tema e incluso salidas del país de familias enteras pagando altas sumas de dinero.



La ley de arrendamiento de la vivienda prohíbe:



-Rentar más de dos habitaciones.

-La presencia de más de dos personas por habitación a excepción de los menores de edad.

-El abandono de la casa del propietario, tiene que permanecer en la misma mientras están arrendadas.



A pesar de estas medidas, las casas particulares de alquileres en Cuba han resultado de gran atracción a los turistas de todo el mundo y son muy solicitadas.



Les da la posibilidad de convivir con el pueblo cubano, conocer su cultura, sus costumbres, su religión, conocer la realidad en que están sumergidos los cubanos, poder comparar su sistema social con el nuestro, etc.



También hay que tomar en cuenta que las mismas suelen ser más económicas que los hoteles y sus precios son más flexibles, una habitación suele costar entre los 20.00 CUC hasta 35.00 CUC, algunas pueden costar 40.00 CUC y hasta 50.00 CUC pero son las menos y en dependencia del la zona donde están ubicadas, pues hay zonas en donde los impuestos son más bajos que en otras.



También en estas casas existe mayor independencia y mayor privacidad que en los hoteles. Los turistas que vienen solos pueden tener sus romances nocturnos con cubanas ya que esto no es posible en los hoteles a pesar de que ya los cubanos pueden hospedarse en algunos hoteles del país.



No obstante en las casas particulares se toman ciertas medidas de seguridad.



Como por ejemplo:



Se prohíbe la entrada de menores de edad.

Se prohíbe que el acompañante no posea identificación por lo que se registran los datos del mismo en un libro de registro.



Estas medidas son muy importantes por la seguridad de los clientes y de los propietarios de la casa para evitar algún robo o acto delictivo.

Bueno amigos, este tema de casas particulares en Cuba es un pequeño preámbulo, me gustaría que narraran sus experiencias y criterios, para hacer de este tema algo útil a todos los visitantes a la isla de Cuba. "



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