Mostrando entradas con la etiqueta turismo espacial. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta turismo espacial. Mostrar todas las entradas

domingo, 14 de febrero de 2010

Las Hoces del Duratón y el peligro de estar tan cerca

Estuve hace unos días dando una pequeña vuelta por las Hoces del Duratón, el típico sitio del que le han hablado a uno miles de veces y que no visitamos de tan cerca que está: a poco más de 100 kilómetros de Madrid uno piensa que siempre habrá tiempo de acercarse.

pared5


Finalmente, “obligado” por los compromisos de Estamos de fin de semana no pude postergar más el viaje y me arrepentí… de no haber ido antes.

Y es que las Hoces del Duratón no son sólo un lugar muy bello, fácil de visitar, que nos ofrece un espectáculo natural imponente y un privilegiado observatorio de aves rapaces, sino que además están rodeadas de pueblos más que interesantes como Sepúlveda, justo al lado, o Pedraza, un poco más allá pero muy cerca.

Nuestra visita a las Hoces fue un poco menos detallada de lo que me habría gustado, pero ese es el peaje que hay que pagar por viajar con una pequeña de tres años, un peaje que se ve recompensado, eso sí, por la maravilla con que los niños disfrutan, aunque sea unos pocos segundos, de cualquier cosa.

El caso es, y esto sí me parece importante señalarlo, que las Hoces resultan un muy buen lugar al que ir con los pequeños de la casa: la Senda de los dos ríos, una de las que sale de Sepúlveda, tiene un recorrido de longitud razonable (unos cinco kilómetros), sin dificultades ni peligros muy destacables más allá de algún tramo en el que hay que ir de la mano y con cuidado; además, nos ofrece algunas panorámicas preciosas de los cañones y nos acerca a la fauna salvaje del lugar, o al menos a una impresionante colonia de buitres leonados que pueblan las paredes de la hoz y cuyo vuelo, sólo unos pocos metros por encima de nuestras cabezas, es un espectáculo capaz de mantenerte hipnotizado y con el cuello tieso incluso en un frío y ventoso día de invierno.

buitre3


Y luego, por supuesto, a reponer las fuerzas con una buena comida y muy especialmente con el cordero de la zona, no voy a decir que famoso en el mundo entero porque quizá no lo sea, pero tengan por seguro que debería serlo.

Sepúlveda tiene buenas opciones para disfrutar de esta deliciosa carne y si alguien quiere ir un poquito más lejos, sólo un poquito, puede acercarse a la Posada del Duratón, en Sebúlcor, de la que hablamos en Estamos de fin de semana (incluso sorteamos una estancia romántica para éste San Valentín) y que es una excelente opción para comer y dormir de la que hablaré más detenidamente más adelante.

En definitiva, una zona excelente para una excursión de fin de semana, muy cerca de Madrid y con muchos atractivos y muchas posibilidades, así que no sean tan tontos como yo: no dejen de ir por estar tan cerca.


Leer mas...

domingo, 13 de abril de 2008

El turismo del futuro y las aventuras del presente

Encuentro hoy un par de historias curiosas e interesantes relacionadas con los viajes. En primer lugar un artículo mirando el futuro, quizá no tan lejano, del turismo: el espacio.

Además de los viajes de millones de dólares a la estación espacial que ya son una realidad, tan pronto como el año que viene será posible ir al espacio por precios más "razonables" como los 200.000 $ que cobrará Virgin Galactic por sus "paseos espaciales". Así las cosas, no resulta tan estrafalario preguntarse, como hacen en este artículo, cuánto durarán los futuros viajes turísticos a la Luna.

Por ahora el récord está en tan sólo poco más de ocho horas y media (establecido un ingenio no tripulado, por supuesto); pero quizá una referencia más válida que podemos tener en cuenta son los tres días y tres horas que tardaron en llegar los astronautas del Apollo 11, con su tecnología de hace casi 40 años. Ya veo los folletos ofreciendo un viaje de una semana a la luna... con todo incluido, claro.

En el polo diametralmente opuesto en cuanto a lo que a glamour y épica se refiere nos encontramos la historia de Richard Elloway, un jubilado inglés que ha viajado de Land's End a John o’ Groats, los puntos más al sur y más al norte de la isla británica (algo que vendría a ser la versión inglesa de hacerse un "costa a costa" en los EEUU), utilizando sólo autobuses urbanos. El viaje le ha costado algo más de una semana pero ni una peseta en transporte, ya que dispone de una tarjeta gratuita para todos los transportes urbanos de Gran Bretaña.

El viaje ha sido, por supuesto, todo un récord y, además, una demostración perfecta de que no hace falta ir al ricón más profundo de la selva para ser todo un explorador y de que, con un poco de imaginación, quién no encuentra su propia aventura es porque no quiere.
Leer mas...